Juthwara fue una virgen y mártir de Dorset, aunque sus orígenes históricos exactos siguen siendo objeto de debate. Mientras que las leyendas la sitúan en el siglo VIII como sajona, algunos historiadores sugieren que pudo haber sido una britona que vivió durante el siglo VI. Tradicionalmente se la identifica como la hermana de Sidwell. Su vida y muerte se conocen principalmente a través de relatos medievales posteriores, que la describen como una mujer piadosa que sufrió un final violento debido a los celos de su madrastra.
Vida y muerte
Según la leyenda medieval, Juthwara llevó una vida de oración, ayuno y frecuentes limosnas. Tras la muerte de su padre, experimentó dolores en el pecho atribuidos a su duelo y ascetismo. Su madrastra la acusó falsamente de estar embarazada, lo que llevó a su hijo, Bana, a ejecutarla mediante decapitación. Se dice que este evento ocurrió en Halstock, en Dorset, aunque algunas tradiciones la vinculan con Cornualles. Tras su muerte, se dice que apareció un manantial en el lugar.
Veneración y legado
Sus restos fueron trasladados a la Abadía de Sherborne durante el reinado de Etelredo el Indeciso, donde su santuario se convirtió en un lugar de peregrinación. A menudo se la representa en el arte junto a su hermana, mostrándola a veces como una cefalófora que sostiene su propia cabeza. Los símbolos comunes utilizados para identificarla incluyen una espada o un queso redondo blando. Su festividad se celebra el 18 de noviembre, aunque varios calendarios históricos sugieren fechas diferentes.