Santa Hune fue una santa alsaciana del siglo VI que pertenecía a una familia aristocrática franca. A pesar de su linaje noble, que incluía vínculos con el duque merovingio de Borgoña, tuvo una infancia difícil. Su padre la relegó al papel de cocinera en el castillo familiar, tratándola de forma similar a los sirvientes de la casa. Estas dificultades tempranas la llevaron a formar vínculos estrechos con las lavanderas locales, quienes llevaban vidas modestas.
Vida y fe
Viviendo en una época en la que gran parte de Alsacia seguía siendo pagana, mantuvo su fe cristiana gracias a su fuerte carácter. Tras verse obligada a contraer matrimonio con un anciano señor violento, preservó su virginidad y finalmente entró en un convento para dedicarse a Dios. Durante sus últimos años, se dice que entabló amistad con San Dié, el obispo de Nevers.
Legado y veneración
Su memoria se preserva a través de un famoso viñedo conocido como Clos Sainte-Hune. Durante más de dos siglos, la familia Trimbach ha gestionado esta propiedad, produciendo el raro y costoso Riesling Rosacker. Las etiquetas de estos vinos suelen incluir una imagen de la vidriera dedicada a ella en la iglesia de Hunawihr.