San Herbot, también conocido como Herblon o Hermelan, fue un santo semilegendario de Gran Bretaña que vivió alrededor del siglo VI. Viajó a Armorica y se estableció en varios lugares, incluidos Berrien y Rusquec, donde vivió como ermitaño. Se le recuerda principalmente por su conexión con el ganado, ya que es considerado patrón de los caballos y de los animales con cuernos. Su existencia histórica sigue siendo objeto de debate, y algunas tradiciones lo vinculan con figuras míticas celtas.
Vida y leyendas

Según la tradición, Herbot vivió como ermitaño en los bosques de Berrien, donde supuestamente realizó milagros y convirtió a los lugareños. La leyenda cuenta que unas mujeres enfurecidas lo persiguieron con piedras, lo que provocó una maldición sobre la zona. Más tarde encontró refugio en Rusquec, donde vivió y comerciaba con ganado. Al entrar en el cielo, pidió servir como patrón de las bestias con cuernos, un papel que definió su legado religioso.
Veneración y culto

Su popularidad entre los campesinos bretones llevó al establecimiento de muchas capillas dedicadas a él. A menudo se le invocaba para ayudar en la producción de leche y en la elaboración de mantequilla. Los devotos ofrecían diversos objetos para buscar su protección, como crines de caballo o incluso colas de vaca durante las epidemias. Su influencia fue tan extendida que muchas iglesias en Bretaña albergan estatuas que representan su papel como protector del ganado.
