Marcos de Atina fue un obispo y hieromártir del siglo I que fue discípulo del apóstol Pedro. Tras su nombramiento al episcopado, viajó para predicar por las regiones de Campania, Chocaria y Marsica. Finalmente, murió en Atina durante el reinado del emperador Domiciano. A veces se le identifica con San Marcos de Apulia, aunque tradicionalmente se le conoce como el galileo.
Vida y muerte
Como seguidor de Pedro, Marcos dedicó su ministerio a difundir la fe por varios territorios italianos. Su servicio como obispo concluyó cuando fue martirizado en Atina bajo el mandato de Domiciano. Aunque sus restos se perdieron durante un tiempo después de que la iglesia original construida sobre su tumba cayera en ruinas, su presencia histórica en la región sigue siendo significativa.
Veneración
El santo es conmemorado el 28 de abril, y en Atina también se le honra el 1 de octubre. A mediados del siglo XI, el obispo León recuperó el cuerpo del santo y lo colocó en la Catedral de la Asunción. Esto ocurrió mientras se restauraba un templo dedicado en su honor.