Gregor Kallidis fue un influyente metropolitano ortodoxo oriental que vivió de 1844 a 1925. Nacido en Kumbağ, dentro del Imperio otomano, realizó sus estudios teológicos en Siari, Riza y en la Universidad de Atenas. A lo largo de su carrera eclesiástica, ocupó varios cargos significativos, sirviendo como obispo de Nazianzo, y como metropolitano de Trebisonda, Tesalónica, Ioannina y, finalmente, Heraclión y Retimno. Es recordado por su liderazgo durante la guerra greco-turca de 1897, donde trabajó para proteger la diócesis de Ioannina de los saqueos.
Carrera eclesiástica


Tras su ordenación en 1862, Kallidis ascendió en la jerarquía eclesiástica. Sirvió como exarca en Edirne antes de ser nombrado metropolitano de Trebisonda en 1879. Su mandato en Tesalónica implicó complejas disputas administrativas, lo que le llevó a un periodo en Constantinopla donde ocupó diversos cargos de liderazgo dentro de la administración de la iglesia. Más tarde regresó a la sede de Ioannina, donde proporcionó estabilidad durante los conflictos bélicos.
Veneración

Kallidis fue canonizado por el Patriarcado en 2003, y su memoria también es observada por la Iglesia ortodoxa rusa. En 1979, sus restos fueron trasladados a la Basílica de San Demetrio en Tesalónica. Tras el descubrimiento de una fragancia agradable que emanaba de sus reliquias, muchos creyentes han buscado la curación cerca de su santuario.
