Antimo el Ibero fue un teólogo georgiano, erudito y alto clérigo que se desempeñó como metropolitano de Valaquia. Nacido en el Reino de Kartli alrededor de 1650, fue llevado más tarde a Constantinopla como prisionero. Tras ser rescatado, se convirtió en un hábil artesano y erudito, estableciéndose finalmente en Valaquia a petición del príncipe Constantin Brâncoveanu. Desempeñó un papel vital en la vida religiosa a través de su labor como calígrafo, filósofo e impresor, impulsando significativamente el uso de la lengua rumana en la iglesia local.
Vida y obra


Antimo era políglota y dominaba el griego, el turco, el árabe y el rumano. Dirigió imprentas tanto en Bucarest como en Tiflis, donde él mismo fabricó tipos para los Evangelios georgianos. Sus contribuciones literarias incluyeron numerosos libros en varios idiomas y una colección de sermones conocida como la Didache. También fundó el Monasterio de Todos los Santos en Bucarest, que actualmente lleva su nombre.
Muerte y veneración


Debido a que se opuso a la influencia otomana en Valaquia, Antimo enfrentó la persecución del régimen fanariota. Mientras era exiliado al Monte Sinaí, fue capturado por las fuerzas otomanas y asesinado en lo que hoy es Bulgaria. Es reconocido como hieromártir y es venerado tanto en la tradición católica como en la ortodoxa. La Iglesia Ortodoxa Rumana celebra su festividad el 27 de septiembre.
