Ludovicus Baba fue un terciario franciscano y sacerdote católico japonés que fue martirizado en 1624. Compañero del misionero Luis Sotelo, acompañó a una embajada japonesa a Europa durante principios del siglo XVII. Tras la intensificación de la persecución cristiana en Japón bajo el shogunato Tokugawa, fue encarcelado en Ōmura. Es reconocido como mártir por su firmeza en la fe, habiendo muerto junto a su mentor y otras figuras religiosas durante un periodo de intensa supresión religiosa en el país.
Vida y servicio

Al principio de su vida, Baba se convirtió en un estrecho colaborador del misionero Luis Sotelo. Viajó extensamente con Sotelo, incluyendo un viaje significativo de Japón a Europa como parte de una embajada diplomática oficial. Mientras servía como asistente personal del misionero, finalmente se unió a la Orden Tercera Secular de San Francisco. Tras regresar a Japón, fue arrestado junto a Sotelo y enfrentó un prolongado encarcelamiento debido a la prohibición del cristianismo por parte del gobierno.
Martirio
En agosto de 1624, tras casi dos años de cautiverio, Baba fue sentenciado a muerte en Ōmura. Él y sus compañeros fueron llevados a un lugar de ejecución donde fueron quemados en la hoguera. Durante la ejecución, Baba y sus compañeros cautivos permanecieron devotos a sus prácticas religiosas. Fue beatificado por el papa Pío IX en 1867.
Veneración
La Iglesia católica le conmemora el 25 de agosto. También es honrado el 10 de septiembre, fecha que marca la masacre de 205 mártires japoneses. Su memoria se preserva a través del calendario litúrgico como testigo de la fe durante la era de la persecución japonesa.
