Gianfranco Chiti fue un oficial militar italiano y un sacerdote franciscano que vivió de 1921 a 2004. Tras servir como un general altamente condecorado en el Ejército Italiano, incluyendo un periodo al mando de la Escuela Militar de Viterbo, pasó a la vida religiosa en 1978. Se unió a la Orden de los Capuchinos y fue ordenado sacerdote en 1982. Actualmente es reconocido como venerable dentro de la Iglesia Católica.
Vida y servicio

Durante su carrera militar, Chiti sirvió como veterano de la Segunda Guerra Mundial y ocupó varios cargos de alto rango. Tras su servicio militar, se dedicó a los frailes capuchinos. En 1990, tomó la iniciativa de restaurar el abandonado convento de San Crispín en Orvieto, convirtiendo el lugar en un espacio de oración. Falleció en Roma en 2004.
Veneración
La Iglesia Católica ha reconocido a Chiti como siervo de Dios. Su causa de beatificación comenzó en mayo de 2015, y el proceso diocesano para su beatificación y canonización concluyó formalmente en Orvieto en marzo de 2019. Actualmente es tenido en alta estima como venerable.
