Botulfo de Thorney fue un abad benedictino inglés del siglo VII. Nacido de nobles padres sajones, estudió bajo la tutela de San Fursey antes de viajar al continente para unirse a una orden benedictina. Al regresar a Inglaterra, fundó un monasterio en Icanho, un lugar que antaño fue una isla mareal. Bajo su liderazgo, él y sus monjes transformaron tierras pantanosas y desoladas en áreas agrícolas productivas. También ejerció como misionero por toda East Anglia, Kent y Sussex, ganándose la reputación de su gracia espiritual y erudición.
Vida y obra


Tras su formación monástica en el extranjero, Botulfo recibió el permiso de un rey anglosajón del sur para establecerse en una zona de tierras desoladas. Fundó el monasterio en Icanho, que se identifica con la actual Iken. Allí, él y su comunidad convirtieron matorrales y marismas en fértiles campos de pastoreo. Más allá de sus deberes monásticos, viajó como misionero por varias regiones inglesas, incluyendo Sussex y Kent.
Veneración y legado

Es honrado como patrón de los viajeros, el comercio, la agricultura y los límites. Su influencia se refleja en numerosas iglesias inglesas, incluida la famosa St Botolph's en Boston, Lincolnshire. El nombre de la ciudad estadounidense de Boston deriva de su nombre a través de esta localidad inglesa. Sus reliquias fueron trasladadas varias veces, descansando finalmente en la Abadía de Thorney, aunque partes de sus restos fueron distribuidas a otros lugares como Ely y Westminster.
